La lluvia y los vientos registrados el martes dejaron como saldo 113 árboles caídos, siete vehículos afectados y más de 200 reportes ciudadanos, informó el alcalde de Torreón, Miguel Ángel Riquelme Solís, al presentar un recuento de las afectaciones y de la atención brindada por las distintas dependencias municipales.
El Presidente Municipal señaló que la precipitación acumulada fue de alrededor de 1.7 milímetros, mientras que los vientos alcanzaron velocidades de entre 30 y 40 kilómetros por hora, de acuerdo con los registros del Observatorio Meteorológico de la Comisión Nacional del Agua. Explicó que la intensidad de las condiciones meteorológicas varió entre los distintos sectores de la ciudad.
Entre las principales afectaciones se contabilizaron 113 árboles caídos, de los cuales 75 ya habían sido atendidos por la Dirección de Servicios Públicos. Además, se reportó la caída de árboles sobre siete vehículos, aunque en estos casos únicamente se registraron daños materiales.
A través de la línea 073 se recibieron alrededor de 90 reportes, mientras que mediante el número de WhatsApp habilitado por el Municipio se contabilizaron 128 reportes de distintos incidentes relacionados con la lluvia y los fuertes vientos.
Riquelme Solís explicó que otra de las principales afectaciones estuvo relacionada con las interrupciones en el suministro de energía eléctrica, las cuales provocaron que algunas luminarias permanecieran fuera de servicio y afectaron el funcionamiento de equipos de bombeo pluvial.
De acuerdo con lo expuesto por el Alcalde, las fallas en el suministro estarían relacionadas con afectaciones en las subestaciones de San Agustín y Gómez Palacio, situación que repercutió en sectores del centro y norte de Torreón. Al tratarse de una interrupción de energía, también dejaron de operar algunas bombas de rebombeo pluvial.
Esta situación ocasionó que en algunos puntos donde se concentró el agua el desagüe no pudiera realizarse con la rapidez habitual. Sin embargo, durante la madrugada se restableció paulatinamente el suministro eléctrico y con ello se recuperó el funcionamiento de los equipos de bombeo, permitiendo que el agua fuera desalojada de las zonas afectadas.
Señaló que desde antes de que iniciara la lluvia se mantuvo coordinado al equipo de la Administración Municipal para responder ante cualquier contingencia. Explicó que se estableció comunicación directa con los titulares de las distintas dependencias para activar los equipos de bombeo pluvial en cuanto comenzaran las precipitaciones.
Destacó que el principal problema se presentó en aquellos sectores donde la falta de energía eléctrica impidió que las bombas pluviales operaran de manera normal, lo que retrasó el desalojo del agua pese a que la precipitación no fue considerada torrencial y se concentró principalmente en determinados puntos de la ciudad.
Reiteró que el Municipio mantiene sus esfuerzos en la atención de los reportes pendientes y el retiro de árboles y otros elementos que resultaron afectados por las condiciones meteorológicas; para ello se cuenta con la línea 073 para la recepción y canalización de reportes ciudadanos.